Revista independiente sobre tecnología y espacio de trabajo y organización cotidiana.
Luces · Checklist · Lectura
Cada lámpara de la casa tiene una bombilla, y cada bombilla, una caja con cinco números. Casquillo E27 ofrece fichas y plantillas para apuntarlos una vez y no tener que desenroscar nada para acordarse.
Abrir checklist de luces y lectura Copiar una ficha en blanco
Esta revista reúne artículos, listas y ejemplos sobre luces para el trabajo y la lectura. Cada sección se mantiene dentro de esta categoría cotidiana.
Para empezar
Nueve campos: seis se copian de la caja antes de tirarla y tres dicen dónde y desde cuándo está la bombilla.
Rellenar la ficha de la bombilla
Diez comprobaciones para una sola lámpara, del enchufe a la tulipa, pensadas para la mesa de trabajo y para la butaca.
Repasar una lámpara con la checklist
Seis casillas para describir un rincón de lectura: asiento, mesa, luz de día, luz de noche, enchufe y estante.
Usar la plantilla del rincónLa revista
Casquillo E27 es un fichero. Nació en Bilbao el día en que se fundió la bombilla del pasillo y nadie supo decir cuál tocaba comprar: la caja llevaba años en la basura y en el vidrio solo quedaba una marca medio borrada. Desde entonces, cada bombilla que entra en la redacción deja una ficha antes de ir a su lámpara.
El nombre es el del casquillo más corriente, la rosca de 27 milímetros que tienen casi todas las lámparas de techo y de sobremesa. Es lo primero que se apunta y lo único que no admite error: una bombilla con otra rosca, sencillamente, no entra.
En la carpeta de la redacción hay hoy treinta y una fichas: once de bombillas en uso, catorce de bombillas fundidas y seis de repuestos sin estrenar. Las fundidas se guardan porque dicen cuánto duró cada una y en qué lámpara; son dos datos que ninguna caja trae impresos.
Las fichas, la checklist y la plantilla se pueden copiar tal cual. Están escritas para papel: se imprimen, se rellenan a lápiz y se guardan en una carpeta junto al cuadro de la luz. No hay nada que instalar ni cuenta que abrir.
La revista es independiente. No vende bombillas, no compara marcas y no acepta pagos de fabricantes; cuando aparece una cifra, es la que figura impresa en una caja corriente de ferretería. Las fotografías proceden de Flickr y muestran lámparas y habitaciones de sus autores, no las de la redacción: se usan como ejemplo para rellenar cada plantilla y llevan su crédito en cada artículo y al final de la página.
Método
Una ficha se rellena con la caja delante y la lámpara desenchufada. Lleva menos tiempo que buscar unas tijeras, y el orden importa: primero los datos que no cambian, del casquillo a «regulable»; después los que dependen del sitio —lámpara, habitación y fecha—, aunque en el papel los dos primeros vayan arriba.
Sistema
La ficha se queda en la carpeta, pero la lámpara también necesita decir qué lleva dentro. Para eso usamos tres etiquetas pequeñas, siempre en los mismos sitios. Con ellas se sabe qué bombilla comprar sin abrir la carpeta ni subirse a una silla.
Una etiqueta de bandera a dos centímetros de la clavija con tres datos separados por puntos: casquillo, lúmenes y kelvins. Por ejemplo, «E27 · 806 · 2700». Se lee al desenchufar, que es justo cuando hace falta.
Un punto de color según el tono de la luz. Ámbar para 2700 y 3000 kelvins, blanco para 4000 y azul para 6500. Al entrar en una habitación se sabe qué luz va a salir antes de encenderla.
Los repuestos se guardan en una sola caja con separadores, uno por casquillo. Cada separador lleva escrito el casquillo y cuántas lámparas de la casa lo usan, para no comprar de más.
El sistema no exige rotuladora. Sirve la cinta de carrocero y un bolígrafo; lo único que no puede variar es el orden de los tres datos, porque la etiqueta se lee de memoria y casi sin luz. En las lámparas de techo y en los apliques, que no tienen cable ni clavija, la etiqueta de bandera se pega en el marco del interruptor de pared.
Un ejemplo completo. La lámpara de la butaca lleva en el cable «E27 · 806 · 2700», en su interruptor un punto ámbar y, en la caja de repuestos, un separador que dice «E27: cinco lámparas». Con esas tres marcas, cualquiera de la casa compra la bombilla que toca sin preguntar.
Bloques
Dos bloques de texto que se pueden seleccionar y pegar en cualquier documento. El primero es la ficha en blanco; el segundo, el repaso corto que hacemos cada lunes a primera hora. Los dos están pensados para una hoja de tamaño cuartilla: la ficha deja un renglón por campo, y el repaso, una casilla por línea para marcar con una cruz.
LÁMPARA: ____________
HABITACIÓN: ____________
CASQUILLO: ______
LÚMENES: ______ lm
KELVIN: ______ K
VATIOS: ______ W
ÍNDICE CROMÁTICO: ______
REGULABLE: sí / no
COLOCADA EL: __ / __ / ____
Referencia
En una casa corriente conviven media docena de casquillos. Reconocerlos por la forma ahorra viajes a la ferretería con la bombilla fundida en el bolsillo. Los seis de esta lista cubren todas las lámparas de la redacción. Cada tarjeta dice cómo es el casquillo, cómo se coloca la bombilla y en qué lámparas suele encontrarse.
Rosca de 27 milímetros de diámetro. Es el de las lámparas de techo, las de sobremesa con tulipa y casi todos los portalámparas colgantes. Si no se sabe cuál es, suele ser este. Se enrosca hacia la derecha hasta el tope. Su diámetro es algo mayor que el de una moneda de dos euros.
Rosca fina de 14 milímetros. Aparece en flexos, apliques de pared y lámparas pequeñas, a menudo con bombillas en forma de vela o de esfera. Se enrosca igual que la E27, con menos vueltas. Su grosor ronda el de un rotulador.
Dos pivotes gruesos separados 10 milímetros. La bombilla se empuja y se gira un cuarto de vuelta. Es el de los focos empotrados que van directos a 230 voltios. Cada pivote termina en un ensanche que hace de tope.
Dos pines finos separados 5,3 milímetros, a presión. Trabaja a 12 voltios, de modo que entre la bombilla y la red hay siempre un transformador. Es el de las antiguas halógenas de los techos de cocina.
Dos lazos de alambre separados 9 milímetros. Lo llevan las cápsulas pequeñas de las lámparas compactas, donde no cabría una rosca. La bombilla entra recta, sin girar.
Una barra con un contacto en cada extremo, de 78 o de 118 milímetros de largo. El 7 son los milímetros de diámetro de cada contacto. Es el de los proyectores y de algunas lámparas de suelo que lanzan la luz al techo. Se encaja empujando un extremo contra un muelle.
Dudas
Unos 806. La equivalencia más repetida es 470 lúmenes para la antigua de 40 vatios, 806 para la de 60, 1055 para la de 75 y 1521 para la de 100. Por eso esas cuatro cifras se repiten en las cajas.
Es el límite que el fabricante fijó para bombillas incandescentes. Una bombilla LED de 806 lúmenes consume unos 8 vatios, muy por debajo de ese tope; la checklist dedica una línea a comprobarlo.
La plantilla del rincón la sitúa a un lado del asiento y algo por detrás, con el borde de la tulipa más bajo que la bombilla. Así la luz cae sobre la página y la bombilla queda tapada por la tela.
A un lado del monitor, nunca enfrente de la pantalla. Una pantalla es una superficie que devuelve lo que tiene delante: con la lámpara lateral, el punto de luz no aparece en ella.
Sí, con algún cambio. En un tubo, «casquillo» recoge su conexión (G13 o G5) y se añade el largo; en una tira, ese campo lleva el largo en metros y los lúmenes se apuntan por metro, que es como los da la caja.
Se recortan el frontal y el lateral con los datos y se grapan a la ficha. El resto va al contenedor de cartón. Una carpeta con veinte recortes ocupa menos que dos cajas enteras.
Porque varía de una tienda a otra y de un mes al siguiente, y no dice nada de la bombilla. Quien quiera llevar la cuenta puede añadir un décimo campo: la ficha en blanco deja margen debajo de la fecha.
Con el repaso de los lunes. La cinta de carrocero aguanta meses en un cable, pero se despega antes en las lámparas que se mueven a diario, como los flexos.
Si en una ficha falta un campo o un casquillo de la lista está descrito con un error, la redacción agradece el aviso. Las dos señas, la electrónica y la postal, aparecen en la página de contacto. La revista no tiene boletín ni área de usuarios. Las fichas rellenadas que lleguen no se publican: se leen, se comparan con la plantilla y se archivan con su carta durante el plazo que indica Privacidad.
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Casquillo E27, redacción. Publicado el 3 de septiembre de 2026.
Una bombilla dura años y su caja, un minuto. Todo lo que hace falta saber para sustituirla está impreso en ese cartón que acaba en el contenedor antes de que la lámpara se encienda por primera vez. La ficha existe para copiar seis datos en ese minuto y añadir tres.
El ejemplo es una de las fichas de la carpeta. Los dos primeros campos dicen dónde está la bombilla; los seis siguientes, qué bombilla es; el último, desde cuándo.
El casquillo figura en el frontal de casi todas las cajas; junto a él, en letra grande, los lúmenes, los kelvins y los vatios. El índice cromático aparece como «IRC», «CRI» o «Ra» seguido de un número que en las LED va de 80 a 97; cuanto más alto, más se parecen los colores de una cubierta a como salen a la luz del día. Si la bombilla es regulable, la caja lleva el dibujo de una rueda con un arco; si no lo es, el mismo dibujo tachado.
Hay datos que también figuran en la caja y que la ficha deja fuera a propósito: la duración en horas, el número de encendidos y la letra de la etiqueta de consumo. Sirven para elegir en la tienda, no para identificar la bombilla una vez puesta.
La fotografía muestra una bombilla tumbada en un cuaderno, sin caja alguna alrededor. Es una buena prueba de lectura: ¿cuántos campos se podrían rellenar solo con lo que hay ahí?
Leídos en la propia bombilla, uno cierto y otro dudoso, de nueve: el casquillo y, quizá, los vatios. El tipo —incandescente— no tiene campo propio en la ficha, aunque de él se deduce un tercero, el de «regulable»; los kelvins y el índice solo caben como aproximación. Con una bombilla LED recién estrenada el recuento sube a cuatro —casquillo, vatios, lúmenes y kelvins, en letra diminuta sobre la base de plástico—; con una de varios años, depende de lo que quede de la tinta.
La ficha va a una carpeta de anillas, ordenada por habitación. Detrás de cada ficha se grapan los recortes de su caja. Cuando una bombilla se funde, la ficha no se tira: se le añade la fecha en el margen y pasa al final de la carpeta. Al cabo de unos años, esas fechas dicen qué lámparas gastan más bombillas.
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Casquillo E27, redacción. Publicado el 10 de septiembre de 2026.
La checklist se aplica a una lámpara cada vez. Tiene diez líneas en tres grupos y se recorre de abajo arriba: primero lo que toca la pared, después lo que hay dentro de la campana o de la tulipa y, al final, adónde va la luz. Para cada línea basta un sí o un no.
El flexo de la imagen permite contestar dos líneas sin moverse de la silla y deja otras dos a medias. La mordaza está apretada contra el borde de una mesita de madera clara: línea 3. El cable sube sin tensarse desde la mordaza hasta un enchufe de pared situado unos veinte centímetros por encima del tablero: línea 2. La clavija está metida hasta el fondo; si baila o no (línea 1), solo se sabe tocándola. La campana, plateada y con ranuras de ventilación, apunta hacia abajo y hacia la izquierda, donde asoma el canto de un monitor encendido.
Ese último detalle abre la línea 10, que la foto no deja cerrar: para cerrarla haría falta apagar la pantalla y encender el flexo, que en la foto está apagado, y comprobar si el punto de luz aparece en el monitor. Las líneas 5 a 7 tampoco se contestan desde fuera; piden desenroscar la bombilla y abrir la carpeta. Las líneas 4, 8 y 9 dependen del asiento, que no sale en el encuadre.
Cada «no» se anota, con la fecha, en una hoja por lámpara que va en la carpeta delante de la ficha de su bombilla. La mayoría se corrige en el momento: girar la campana, cambiar la clavija de base, acortar el cable con una brida. Los que requieren comprar algo —una bombilla de otro casquillo, un alargador— pasan a una lista aparte, pegada en la caja de repuestos.
En la redacción hay once lámparas y la checklist completa lleva una mañana de sábado. Lo que más se repite no es la bombilla, sino la línea 4: interruptores que quedaron detrás de un mueble cuando se movió una estantería.
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Casquillo E27, redacción. Publicado el 17 de septiembre de 2026.
Un rincón de lectura se describe con seis datos. La plantilla los pide siempre en el mismo orden para poder comparar un rincón con otro, o el mismo rincón cuando se mueve un mueble. En lugar de inventar un ejemplo, hemos rellenado las casillas con lo que aparece en la fotografía.
Rellenar las casillas obliga a fijarse en distancias. En esta habitación la butaca y la mesa están en lados opuestos: quien lee en la butaca tiene los libros en el extremo del alféizar que le queda más cerca, y el único enchufe que aparece en el encuadre queda junto a la mesa, lejos del asiento. El aplique cubre la noche sin cable por el suelo: va a la pared y de él cuelga un cordón que baja hasta la altura del asiento.
La casilla de luz de día dice algo más. La ventana ocupa más de la mitad de la pared del fondo y dobla la esquina, de modo que la mesa recibe claridad por dos lados. Una pantalla colocada en esa mesa tendría cristal detrás y cristal a la derecha; la plantilla no decide dónde ponerla, pero deja escrito el dato del que depende.
De las seis casillas, la cuarta es la que más cambia de una casa a otra. La plantilla incluye una sola regla para rellenarla: la lámpara de lectura va a un lado del asiento y algo por detrás, con el borde de la tulipa más bajo que la bombilla. El aplique de la foto la cumple a medias: está a un lado y arriba, pero su globo de vidrio no tapa la bombilla, la envuelve.
Cabe en media cuartilla. En la carpeta de la redacción hay una por cada sitio donde alguien lee: la butaca de la sala, la mesa de trabajo y un banco junto a la ventana de la cocina.
Casquillo E27 se escribe en Bilbao. Las correcciones a una ficha, los casquillos que falten en la lista y las plantillas rellenadas que alguien quiera enseñar llegan por correo electrónico o postal; la página no incluye cuestionarios.
Correo: [email protected]
Dirección: Calle Iparraguirre 34, 3.º dcha., 48011 Bilbao, España
Antes de escribir se puede leer en Privacidad qué pasa con cada mensaje.
Casquillo E27. Redactado el 31 de agosto de 2026.
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La revista puede crecer —más fichas, otra plantilla— sin que este texto cambie, porque nada de eso afecta a los datos. Si alguna vez cambiara la forma de recibir correspondencia o lo que se anota en el navegador, se publicaría aquí un texto nuevo con su fecha de redacción. El que se lee ahora es de 2026 y sustituye a cualquier versión anterior.
Casquillo E27. Condiciones redactadas el 31 de agosto de 2026.
Casquillo E27 publica fichas, plantillas y textos sobre las luces de una casa. Estas son las reglas con las que se ofrecen.
La revista está abierta a cualquiera y no pide datos para leerla. Las fichas en blanco, la checklist y la plantilla del rincón pueden copiarse, imprimirse, rellenarse y adaptarse para uso personal o dentro de una oficina, sin pedir permiso. Lo que no se autoriza es venderlas ni publicarlas en otro sitio como si fueran de otro autor.
Datos del titular, exigidos por el artículo 10 de la Ley 34/2002: redacción de Casquillo E27, Calle Iparraguirre 34, 3.º dcha., 48011 Bilbao, España; [email protected]. La redacción es una iniciativa editorial sin forma societaria.
El contenido tiene carácter divulgativo. Explica cómo leer la caja de una bombilla, cómo etiquetar una lámpara y cómo describir un rincón de lectura. No es una guía de instalaciones eléctricas, y ninguna ficha autoriza a manipular un portalámparas con la corriente conectada; para cualquier intervención en la instalación rigen las instrucciones del fabricante y la normativa electrotécnica.
Las cifras que aparecen —lúmenes, kelvins, vatios, medidas de casquillos— son valores nominales de uso general. Un producto concreto puede apartarse de ellos, y lo que cuenta es siempre lo impreso en su caja.
Sobre los nombres técnicos. E27, E14, GU10 y las demás denominaciones de casquillos son designaciones normalizadas de uso común, no marcas. La revista las emplea para identificar tipos de conexión y no mantiene relación con ningún fabricante de lámparas ni de bombillas. Las equivalencias entre lúmenes y vatios de las bombillas antiguas son aproximadas y se citan como orientación general.
La redacción es autora de los textos, de las fichas y del diseño. Esos contenidos están amparados por el Real Decreto Legislativo 1/1996, que aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual; fuera de los usos descritos arriba y del derecho de cita de su artículo 32, cualquier explotación necesita autorización escrita.
Ninguna fotografía ha salido de la cámara de la redacción. Pertenecen a los autores que se nombran en cada artículo y al final de la página, y se utilizan conforme a las licencias Creative Commons que ellos eligieron en Flickr. Se han recortado para ajustarlas al formato. La imagen con licencia CC BY-SA 2.0 mantiene esa licencia también en su versión recortada.
Sobre las plantillas rellenadas. Si un lector envía a la redacción una ficha o una plantilla con sus propios datos, conserva todos los derechos sobre ella. La redacción no la publica ni la reproduce, y la correspondencia en la que venga se rige por lo dicho en Privacidad.
Casquillo E27 se elabora con atención, pero sin compromiso de exactitud absoluta ni de disponibilidad permanente. La redacción no asume las consecuencias de compras, montajes o reparaciones que un lector decida hacer tras consultar la revista. Tampoco se hace cargo de los fallos del alojamiento, que no dependen de ella.
Ninguna de estas reservas se aplica cuando una norma imperativa dispone otra cosa, en particular en favor de los consumidores.
La redacción puede añadir, retirar o corregir contenidos sin aviso previo; es lo propio de un fichero que se mantiene al día. Las condiciones también pueden cambiar. En ese caso se sustituyen en esta misma página y la fecha de redacción se actualiza. La versión que figura aquí es la de 2026.
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Casquillo E27. Página redactada el 31 de agosto de 2026.
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