Casquillo E27

Revista independiente sobre tecnología y espacio de trabajo y organización cotidiana.

Luces · Checklist · Lectura

Luces para el trabajo y la lectura

Cada lámpara de la casa tiene una bombilla, y cada bombilla, una caja con cinco números. Casquillo E27 ofrece fichas y plantillas para apuntarlos una vez y no tener que desenroscar nada para acordarse.

Abrir checklist de luces y lectura Copiar una ficha en blanco

Lámpara de sobremesa con tulipa clara encendida en una habitación oscura; bajo la tulipa asoma el portalámparas
Fotografía de Paul Bischoff, Flickr, CC BY 2.0; recorte de la redacción.

Esta revista reúne artículos, listas y ejemplos sobre luces para el trabajo y la lectura. Cada sección se mantiene dentro de esta categoría cotidiana.

Para empezar

Tres plantillas para guardar en la carpeta

Bombilla transparente de filamento con casquillo de rosca, tumbada sobre un cuaderno cuadriculado lleno de cuentas a bolígrafo

La ficha de la bombilla

Nueve campos: seis se copian de la caja antes de tirarla y tres dicen dónde y desde cuándo está la bombilla.

Rellenar la ficha de la bombilla
Flexo plateado de muelles sujeto con una mordaza al borde de una mesita, junto a un enchufe de pared y al canto de un monitor

La checklist de la lámpara

Diez comprobaciones para una sola lámpara, del enchufe a la tulipa, pensadas para la mesa de trabajo y para la butaca.

Repasar una lámpara con la checklist
Habitación blanca con una butaca de cuero negro, un radiador bajo una ventana de tres hojas, libros en el alféizar y una mesa de pino con su silla

La plantilla del rincón

Seis casillas para describir un rincón de lectura: asiento, mesa, luz de día, luz de noche, enchufe y estante.

Usar la plantilla del rincón

La revista

Qué es Casquillo E27

Casquillo E27 es un fichero. Nació en Bilbao el día en que se fundió la bombilla del pasillo y nadie supo decir cuál tocaba comprar: la caja llevaba años en la basura y en el vidrio solo quedaba una marca medio borrada. Desde entonces, cada bombilla que entra en la redacción deja una ficha antes de ir a su lámpara.

El nombre es el del casquillo más corriente, la rosca de 27 milímetros que tienen casi todas las lámparas de techo y de sobremesa. Es lo primero que se apunta y lo único que no admite error: una bombilla con otra rosca, sencillamente, no entra.

En la carpeta de la redacción hay hoy treinta y una fichas: once de bombillas en uso, catorce de bombillas fundidas y seis de repuestos sin estrenar. Las fundidas se guardan porque dicen cuánto duró cada una y en qué lámpara; son dos datos que ninguna caja trae impresos.

Las fichas, la checklist y la plantilla se pueden copiar tal cual. Están escritas para papel: se imprimen, se rellenan a lápiz y se guardan en una carpeta junto al cuadro de la luz. No hay nada que instalar ni cuenta que abrir.

La revista es independiente. No vende bombillas, no compara marcas y no acepta pagos de fabricantes; cuando aparece una cifra, es la que figura impresa en una caja corriente de ferretería. Las fotografías proceden de Flickr y muestran lámparas y habitaciones de sus autores, no las de la redacción: se usan como ejemplo para rellenar cada plantilla y llevan su crédito en cada artículo y al final de la página.

Método

Cómo se rellena una ficha en cuatro pasos

Una ficha se rellena con la caja delante y la lámpara desenchufada. Lleva menos tiempo que buscar unas tijeras, y el orden importa: primero los datos que no cambian, del casquillo a «regulable»; después los que dependen del sitio —lámpara, habitación y fecha—, aunque en el papel los dos primeros vayan arriba.

  1. Leer el casquillo. Figura en la caja y, a veces, en la base de la bombilla: una letra o dos y un número, a veces con otra letra detrás. Las letras dicen el tipo de conexión —rosca, pivotes, lazos o contactos en los extremos— y el número, los milímetros. En las de rosca empieza por E; en las de pivotes y lazos, por G; en las de barra, por R.
  2. Copiar los tres números grandes. Lúmenes, kelvins y vatios suelen ocupar el frontal de la caja. Los lúmenes indican cuánta luz da la bombilla; los kelvins, el tono del blanco; los vatios, lo que consume. En la caja van acompañados de sus unidades: lm, K y W.
  3. Buscar los dos datos pequeños. El índice de reproducción cromática y el símbolo de regulación están en un lateral, junto a los demás símbolos. En las cajas de bombillas LED el índice se escribe con dos cifras, entre 80 y 97; el símbolo es una rueda, que aparece tachada cuando la bombilla no admite regulador.
  4. Apuntar el destino y la fecha. En qué lámpara queda, en qué habitación y qué día se enroscó. Con esa línea, la ficha deja de describir una bombilla cualquiera y pasa a describir esta. La fecha se anota completa, con el año, porque las fichas se consultan mucho después.

Sistema

El sistema de las tres etiquetas

La ficha se queda en la carpeta, pero la lámpara también necesita decir qué lleva dentro. Para eso usamos tres etiquetas pequeñas, siempre en los mismos sitios. Con ellas se sabe qué bombilla comprar sin abrir la carpeta ni subirse a una silla.

En el cable

Una etiqueta de bandera a dos centímetros de la clavija con tres datos separados por puntos: casquillo, lúmenes y kelvins. Por ejemplo, «E27 · 806 · 2700». Se lee al desenchufar, que es justo cuando hace falta.

En el interruptor

Un punto de color según el tono de la luz. Ámbar para 2700 y 3000 kelvins, blanco para 4000 y azul para 6500. Al entrar en una habitación se sabe qué luz va a salir antes de encenderla.

En la caja de repuestos

Los repuestos se guardan en una sola caja con separadores, uno por casquillo. Cada separador lleva escrito el casquillo y cuántas lámparas de la casa lo usan, para no comprar de más.

El sistema no exige rotuladora. Sirve la cinta de carrocero y un bolígrafo; lo único que no puede variar es el orden de los tres datos, porque la etiqueta se lee de memoria y casi sin luz. En las lámparas de techo y en los apliques, que no tienen cable ni clavija, la etiqueta de bandera se pega en el marco del interruptor de pared.

Un ejemplo completo. La lámpara de la butaca lleva en el cable «E27 · 806 · 2700», en su interruptor un punto ámbar y, en la caja de repuestos, un separador que dice «E27: cinco lámparas». Con esas tres marcas, cualquiera de la casa compra la bombilla que toca sin preguntar.

Bloques

Dos textos para copiar y pegar

Dos bloques de texto que se pueden seleccionar y pegar en cualquier documento. El primero es la ficha en blanco; el segundo, el repaso corto que hacemos cada lunes a primera hora. Los dos están pensados para una hoja de tamaño cuartilla: la ficha deja un renglón por campo, y el repaso, una casilla por línea para marcar con una cruz.

Ficha en blanco

LÁMPARA: ____________
HABITACIÓN: ____________
CASQUILLO: ______
LÚMENES: ______ lm
KELVIN: ______ K
VATIOS: ______ W
ÍNDICE CROMÁTICO: ______
REGULABLE: sí / no
COLOCADA EL: __ / __ / ____

Repaso de los lunes

  • Todas las lámparas de la mesa de trabajo encienden.
  • La etiqueta del cable sigue en su sitio y se lee.
  • El punto de color del interruptor coincide con la bombilla puesta.
  • En la caja de repuestos hay al menos una bombilla por casquillo en uso.
  • La tulipa de la lámpara de lectura no tiene polvo por dentro.
  • Las fichas nuevas de la semana están en la carpeta.

Referencia

Seis casquillos y dónde aparecen

En una casa corriente conviven media docena de casquillos. Reconocerlos por la forma ahorra viajes a la ferretería con la bombilla fundida en el bolsillo. Los seis de esta lista cubren todas las lámparas de la redacción. Cada tarjeta dice cómo es el casquillo, cómo se coloca la bombilla y en qué lámparas suele encontrarse.

E27

Rosca de 27 milímetros de diámetro. Es el de las lámparas de techo, las de sobremesa con tulipa y casi todos los portalámparas colgantes. Si no se sabe cuál es, suele ser este. Se enrosca hacia la derecha hasta el tope. Su diámetro es algo mayor que el de una moneda de dos euros.

E14

Rosca fina de 14 milímetros. Aparece en flexos, apliques de pared y lámparas pequeñas, a menudo con bombillas en forma de vela o de esfera. Se enrosca igual que la E27, con menos vueltas. Su grosor ronda el de un rotulador.

GU10

Dos pivotes gruesos separados 10 milímetros. La bombilla se empuja y se gira un cuarto de vuelta. Es el de los focos empotrados que van directos a 230 voltios. Cada pivote termina en un ensanche que hace de tope.

GU5.3

Dos pines finos separados 5,3 milímetros, a presión. Trabaja a 12 voltios, de modo que entre la bombilla y la red hay siempre un transformador. Es el de las antiguas halógenas de los techos de cocina.

G9

Dos lazos de alambre separados 9 milímetros. Lo llevan las cápsulas pequeñas de las lámparas compactas, donde no cabría una rosca. La bombilla entra recta, sin girar.

R7s

Una barra con un contacto en cada extremo, de 78 o de 118 milímetros de largo. El 7 son los milímetros de diámetro de cada contacto. Es el de los proyectores y de algunas lámparas de suelo que lanzan la luz al techo. Se encaja empujando un extremo contra un muelle.

Dudas

Preguntas que llegan con cada caja

¿Cuántos lúmenes tenía una bombilla antigua de 60 vatios?

Unos 806. La equivalencia más repetida es 470 lúmenes para la antigua de 40 vatios, 806 para la de 60, 1055 para la de 75 y 1521 para la de 100. Por eso esas cuatro cifras se repiten en las cajas.

¿Qué significa «máx. 40 W» en la pegatina de una lámpara?

Es el límite que el fabricante fijó para bombillas incandescentes. Una bombilla LED de 806 lúmenes consume unos 8 vatios, muy por debajo de ese tope; la checklist dedica una línea a comprobarlo.

¿Dónde se pone la lámpara para leer en una butaca?

La plantilla del rincón la sitúa a un lado del asiento y algo por detrás, con el borde de la tulipa más bajo que la bombilla. Así la luz cae sobre la página y la bombilla queda tapada por la tela.

¿Y para trabajar con una pantalla?

A un lado del monitor, nunca enfrente de la pantalla. Una pantalla es una superficie que devuelve lo que tiene delante: con la lámpara lateral, el punto de luz no aparece en ella.

¿Sirve la misma ficha para un tubo o una tira de luces?

Sí, con algún cambio. En un tubo, «casquillo» recoge su conexión (G13 o G5) y se añade el largo; en una tira, ese campo lleva el largo en metros y los lúmenes se apuntan por metro, que es como los da la caja.

¿Qué se hace con la caja después de rellenar la ficha?

Se recortan el frontal y el lateral con los datos y se grapan a la ficha. El resto va al contenedor de cartón. Una carpeta con veinte recortes ocupa menos que dos cajas enteras.

¿Por qué la ficha no incluye el precio?

Porque varía de una tienda a otra y de un mes al siguiente, y no dice nada de la bombilla. Quien quiera llevar la cuenta puede añadir un décimo campo: la ficha en blanco deja margen debajo de la fecha.

¿Cada cuánto se revisan las etiquetas?

Con el repaso de los lunes. La cinta de carrocero aguanta meses en un cable, pero se despega antes en las lámparas que se mueven a diario, como los flexos.

Escribir a Casquillo E27

Si en una ficha falta un campo o un casquillo de la lista está descrito con un error, la redacción agradece el aviso. Las dos señas, la electrónica y la postal, aparecen en la página de contacto. La revista no tiene boletín ni área de usuarios. Las fichas rellenadas que lleguen no se publican: se leen, se comparan con la plantilla y se archivan con su carta durante el plazo que indica Privacidad.

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La ficha de la bombilla: nueve campos antes de tirar la caja

Casquillo E27, redacción. Publicado el 3 de septiembre de 2026.

Bombilla transparente de filamento con casquillo de rosca, tumbada sobre un cuaderno cuadriculado lleno de cuentas a bolígrafo
Ramunas G · Flickr · CC BY 2.0 · recorte. La bombilla y el cuaderno son del autor de la foto; aquí hacen de ejemplo.

Una bombilla dura años y su caja, un minuto. Todo lo que hace falta saber para sustituirla está impreso en ese cartón que acaba en el contenedor antes de que la lámpara se encienda por primera vez. La ficha existe para copiar seis datos en ese minuto y añadir tres.

Los nueve campos

  • Lámpara Sobremesa de la butaca
  • Habitación Sala
  • Casquillo E27
  • Lúmenes 806 lm
  • Kelvin 2700 K
  • Vatios 8 W
  • Índice cromático 90
  • Regulable No
  • Colocada el 1 de septiembre de 2026

El ejemplo es una de las fichas de la carpeta. Los dos primeros campos dicen dónde está la bombilla; los seis siguientes, qué bombilla es; el último, desde cuándo.

Qué se copia de cada sitio

El casquillo figura en el frontal de casi todas las cajas; junto a él, en letra grande, los lúmenes, los kelvins y los vatios. El índice cromático aparece como «IRC», «CRI» o «Ra» seguido de un número que en las LED va de 80 a 97; cuanto más alto, más se parecen los colores de una cubierta a como salen a la luz del día. Si la bombilla es regulable, la caja lleva el dibujo de una rueda con un arco; si no lo es, el mismo dibujo tachado.

Hay datos que también figuran en la caja y que la ficha deja fuera a propósito: la duración en horas, el número de encendidos y la letra de la etiqueta de consumo. Sirven para elegir en la tienda, no para identificar la bombilla una vez puesta.

Lo que la bombilla dice sin su caja

La fotografía muestra una bombilla tumbada en un cuaderno, sin caja alguna alrededor. Es una buena prueba de lectura: ¿cuántos campos se podrían rellenar solo con lo que hay ahí?

  • El casquillo, sí: la rosca ancha es una E27.
  • El tipo, también: el vidrio transparente deja al descubierto un filamento sujeto por dos varillas, de modo que es una incandescente.
  • Los vatios, quizá, si estuvieran impresos en la cúpula del vidrio, que en la imagen queda de perfil, en el borde izquierdo del encuadre.
  • Los lúmenes, no: no hay manera de saberlos sin el cartón. Los kelvins y el índice cromático tampoco están escritos, aunque en una incandescente rondan siempre los 2700 K y el índice 100; y regulable lo es por naturaleza.

Leídos en la propia bombilla, uno cierto y otro dudoso, de nueve: el casquillo y, quizá, los vatios. El tipo —incandescente— no tiene campo propio en la ficha, aunque de él se deduce un tercero, el de «regulable»; los kelvins y el índice solo caben como aproximación. Con una bombilla LED recién estrenada el recuento sube a cuatro —casquillo, vatios, lúmenes y kelvins, en letra diminuta sobre la base de plástico—; con una de varios años, depende de lo que quede de la tinta.

Dónde se guarda

La ficha va a una carpeta de anillas, ordenada por habitación. Detrás de cada ficha se grapan los recortes de su caja. Cuando una bombilla se funde, la ficha no se tira: se le añade la fecha en el margen y pasa al final de la carpeta. Al cabo de unos años, esas fechas dicen qué lámparas gastan más bombillas.

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Checklist de luces y lectura: diez comprobaciones para una lámpara

Casquillo E27, redacción. Publicado el 10 de septiembre de 2026.

Flexo plateado de muelles sujeto con una mordaza al borde de una mesita, junto a un enchufe de pared y al canto de un monitor
Mike Steele · Flickr · CC BY 2.0 · recorte. Un flexo ajeno a la redacción, elegido porque en él se distinguen la mordaza, los muelles, el cable y el enchufe.

La checklist se aplica a una lámpara cada vez. Tiene diez líneas en tres grupos y se recorre de abajo arriba: primero lo que toca la pared, después lo que hay dentro de la campana o de la tulipa y, al final, adónde va la luz. Para cada línea basta un sí o un no.

Enchufe, cable y sujeción

  1. La clavija entra hasta el fondo y no baila en la base.
  2. El cable llega sin quedar tirante y sin cruzar una zona de paso.
  3. La lámpara está firme: la mordaza muerde el canto de la mesa o la base se apoya plana.
  4. El interruptor se alcanza desde el asiento.

Bombilla

  1. El casquillo de la bombilla es el del portalámparas, y está enroscada o encajada del todo.
  2. Los vatios de la bombilla no superan el máximo de la pegatina de la lámpara.
  3. La bombilla tiene su ficha en la carpeta y la etiqueta del cable coincide con ella.

Luz sobre la página y la pantalla

  1. Desde el asiento, la bombilla queda tapada por la campana o por la tulipa.
  2. Con un libro abierto en el sitio de lectura, la página queda dentro del círculo de luz y la sombra de quien lee cae fuera de ella.
  3. Con el monitor apagado y la lámpara encendida, en la pantalla no aparece el punto de luz.

La checklist, aplicada a una foto

El flexo de la imagen permite contestar dos líneas sin moverse de la silla y deja otras dos a medias. La mordaza está apretada contra el borde de una mesita de madera clara: línea 3. El cable sube sin tensarse desde la mordaza hasta un enchufe de pared situado unos veinte centímetros por encima del tablero: línea 2. La clavija está metida hasta el fondo; si baila o no (línea 1), solo se sabe tocándola. La campana, plateada y con ranuras de ventilación, apunta hacia abajo y hacia la izquierda, donde asoma el canto de un monitor encendido.

Ese último detalle abre la línea 10, que la foto no deja cerrar: para cerrarla haría falta apagar la pantalla y encender el flexo, que en la foto está apagado, y comprobar si el punto de luz aparece en el monitor. Las líneas 5 a 7 tampoco se contestan desde fuera; piden desenroscar la bombilla y abrir la carpeta. Las líneas 4, 8 y 9 dependen del asiento, que no sale en el encuadre.

Qué se hace con los «no»

Cada «no» se anota, con la fecha, en una hoja por lámpara que va en la carpeta delante de la ficha de su bombilla. La mayoría se corrige en el momento: girar la campana, cambiar la clavija de base, acortar el cable con una brida. Los que requieren comprar algo —una bombilla de otro casquillo, un alargador— pasan a una lista aparte, pegada en la caja de repuestos.

En la redacción hay once lámparas y la checklist completa lleva una mañana de sábado. Lo que más se repite no es la bombilla, sino la línea 4: interruptores que quedaron detrás de un mueble cuando se movió una estantería.

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La plantilla del rincón: seis casillas para un sitio de lectura

Casquillo E27, redacción. Publicado el 17 de septiembre de 2026.

Habitación blanca con una butaca de cuero negro, un radiador bajo una ventana de tres hojas, libros en el alféizar y una mesa de pino con su silla
Abhijeet Rane · Flickr · CC BY 2.0 · recorte. La habitación es la del autor; el texto la usa para rellenar la plantilla casilla por casilla.

Un rincón de lectura se describe con seis datos. La plantilla los pide siempre en el mismo orden para poder comparar un rincón con otro, o el mismo rincón cuando se mueve un mueble. En lugar de inventar un ejemplo, hemos rellenado las casillas con lo que aparece en la fotografía.

Las seis casillas, rellenadas

  • Asiento Butaca de cuero negro, baja y ancha, en la esquina izquierda, pegada a la pared.
  • Mesa Mesa de pino de un metro escaso, con una silla, bajo la ventana y a la derecha, a un par de metros de la butaca.
  • Luz de día Ventana de tres hojas sin cortina, dos en la pared del fondo y una en la pared derecha; la claridad entra por el fondo y por la derecha del encuadre.
  • Luz de noche Aplique de pared con globo de vidrio, en la pared lateral, por encima de la butaca; lamparita blanca en el alféizar. Casquillos: no se distinguen en la foto.
  • Enchufe Base doble a ras del rodapié, a la derecha de la mesa, con un cargador puesto.
  • Estante El alféizar: una fila de libros y una bolsa de cámara.

Lo que la plantilla saca a la luz

Rellenar las casillas obliga a fijarse en distancias. En esta habitación la butaca y la mesa están en lados opuestos: quien lee en la butaca tiene los libros en el extremo del alféizar que le queda más cerca, y el único enchufe que aparece en el encuadre queda junto a la mesa, lejos del asiento. El aplique cubre la noche sin cable por el suelo: va a la pared y de él cuelga un cordón que baja hasta la altura del asiento.

La casilla de luz de día dice algo más. La ventana ocupa más de la mitad de la pared del fondo y dobla la esquina, de modo que la mesa recibe claridad por dos lados. Una pantalla colocada en esa mesa tendría cristal detrás y cristal a la derecha; la plantilla no decide dónde ponerla, pero deja escrito el dato del que depende.

La regla de la luz de noche

De las seis casillas, la cuarta es la que más cambia de una casa a otra. La plantilla incluye una sola regla para rellenarla: la lámpara de lectura va a un lado del asiento y algo por detrás, con el borde de la tulipa más bajo que la bombilla. El aplique de la foto la cumple a medias: está a un lado y arriba, pero su globo de vidrio no tapa la bombilla, la envuelve.

Plantilla en blanco

  • Asiento tipo, material y pared a la que se arrima
  • Mesa medidas y distancia al asiento
  • Luz de día ventana, lado por el que entra y si hay cortina o persiana
  • Luz de noche lámpara, posición respecto al asiento y casquillo
  • Enchufe dónde está y qué tiene conectado
  • Estante dónde se dejan los libros en curso

Cabe en media cuartilla. En la carpeta de la redacción hay una por cada sitio donde alguien lee: la butaca de la sala, la mesa de trabajo y un banco junto a la ventana de la cocina.

Contacto editorial

Casquillo E27 se escribe en Bilbao. Las correcciones a una ficha, los casquillos que falten en la lista y las plantillas rellenadas que alguien quiera enseñar llegan por correo electrónico o postal; la página no incluye cuestionarios.

Correo: [email protected]

Dirección: Calle Iparraguirre 34, 3.º dcha., 48011 Bilbao, España

Antes de escribir se puede leer en Privacidad qué pasa con cada mensaje.

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Privacidad

Casquillo E27. Redactado el 31 de agosto de 2026.

Esta página aclara tres cosas: quién es el responsable, qué datos pueden llegarle y qué apunta la revista en el navegador. En pocas palabras: Casquillo E27 se lee sin identificarse y la redacción solo conoce a quien le escribe.

Responsable

Casquillo E27 es una publicación de su redacción, establecida en Calle Iparraguirre 34, 3.º dcha., 48011 Bilbao, España. Para asuntos de datos se usa el mismo buzón que para todo lo demás: [email protected]. El marco legal lo forman el Reglamento (UE) 2016/679, de 27 de abril de 2016, y la Ley Orgánica 3/2018, que lo completa en España. La actividad no encaja en ninguno de los tres supuestos del artículo 37.1 del Reglamento, de modo que no se ha designado un delegado de protección de datos.

Datos de correspondencia directa

La revista no recoge datos por sí misma. Los recibe únicamente cuando alguien envía un correo electrónico o una carta: en el primer caso, la dirección electrónica del remitente, su nombre si lo indica y el texto; en el segundo, el nombre, el texto y las señas que figuren en el sobre. Si el mensaje adjunta una ficha rellenada o una foto de una lámpara, eso también forma parte de la correspondencia.

Los mensajes se leen en la redacción y permanecen en el servicio de correo que la redacción tiene contratado. No se publican, no se ceden y la redacción no los utiliza para enviar nada por iniciativa propia a quien escribió.

Almacenamiento local

Existe una sola anotación técnica. Se crea en el almacenamiento local del navegador cuando se pulsa «Aceptar» en la franja de aviso y sirve para que la franja no se repita. No identifica a nadie ni registra qué páginas se leen. Todos los detalles —nombre, valor, duración y borrado— están en Preferencias técnicas.

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Con la correspondencia, la redacción actúa sobre la base de su interés legítimo, recogido en el artículo 6.1.f del Reglamento. Ese interés consiste en poder leer lo que recibe, corregir sus fichas cuando un lector señala un fallo y guardar constancia de la conversación durante un tiempo razonable. No se adoptan decisiones automatizadas ni se elaboran perfiles a partir de los mensajes.

Conservación

El criterio es el asunto, no el calendario: un mensaje se conserva mientras la cuestión que plantea está pendiente. Una vez cerrada, se mantiene seis meses más por si el lector vuelve sobre ella, y después se borra. Las cartas se guardan en una carpeta durante ese mismo tiempo y luego se destruyen. Quedan exceptuados los mensajes que la redacción deba conservar por obligación legal.

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  • Rectificación (artículo 16): corregir un nombre o una dirección mal anotados.
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  • Limitación (artículo 18): que se guarden sin utilizarse mientras se aclara una discrepancia.
  • Portabilidad (artículo 20), pensada para los usos basados en el consentimiento o en un contrato: recibir los datos en un fichero de uso corriente.
  • Oposición (artículo 21): pedir que cese el uso basado en el interés legítimo.

Ejercerlos no cuesta nada y no requiere justificar el motivo, salvo en la oposición. La redacción cuenta con un mes para cursar la petición, prorrogable en los casos del artículo 12.3. Quien no quede conforme puede acudir, al amparo del artículo 77, a la Agencia Española de Protección de Datos (C/ Jorge Juan, 6, 28001 Madrid).

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Cambios

La revista puede crecer —más fichas, otra plantilla— sin que este texto cambie, porque nada de eso afecta a los datos. Si alguna vez cambiara la forma de recibir correspondencia o lo que se anota en el navegador, se publicaría aquí un texto nuevo con su fecha de redacción. El que se lee ahora es de 2026 y sustituye a cualquier versión anterior.

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Términos

Casquillo E27. Condiciones redactadas el 31 de agosto de 2026.

Casquillo E27 publica fichas, plantillas y textos sobre las luces de una casa. Estas son las reglas con las que se ofrecen.

Uso

La revista está abierta a cualquiera y no pide datos para leerla. Las fichas en blanco, la checklist y la plantilla del rincón pueden copiarse, imprimirse, rellenarse y adaptarse para uso personal o dentro de una oficina, sin pedir permiso. Lo que no se autoriza es venderlas ni publicarlas en otro sitio como si fueran de otro autor.

Datos del titular, exigidos por el artículo 10 de la Ley 34/2002: redacción de Casquillo E27, Calle Iparraguirre 34, 3.º dcha., 48011 Bilbao, España; [email protected]. La redacción es una iniciativa editorial sin forma societaria.

Finalidad

El contenido tiene carácter divulgativo. Explica cómo leer la caja de una bombilla, cómo etiquetar una lámpara y cómo describir un rincón de lectura. No es una guía de instalaciones eléctricas, y ninguna ficha autoriza a manipular un portalámparas con la corriente conectada; para cualquier intervención en la instalación rigen las instrucciones del fabricante y la normativa electrotécnica.

Las cifras que aparecen —lúmenes, kelvins, vatios, medidas de casquillos— son valores nominales de uso general. Un producto concreto puede apartarse de ellos, y lo que cuenta es siempre lo impreso en su caja.

Sobre los nombres técnicos. E27, E14, GU10 y las demás denominaciones de casquillos son designaciones normalizadas de uso común, no marcas. La revista las emplea para identificar tipos de conexión y no mantiene relación con ningún fabricante de lámparas ni de bombillas. Las equivalencias entre lúmenes y vatios de las bombillas antiguas son aproximadas y se citan como orientación general.

Propiedad intelectual

La redacción es autora de los textos, de las fichas y del diseño. Esos contenidos están amparados por el Real Decreto Legislativo 1/1996, que aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual; fuera de los usos descritos arriba y del derecho de cita de su artículo 32, cualquier explotación necesita autorización escrita.

Ninguna fotografía ha salido de la cámara de la redacción. Pertenecen a los autores que se nombran en cada artículo y al final de la página, y se utilizan conforme a las licencias Creative Commons que ellos eligieron en Flickr. Se han recortado para ajustarlas al formato. La imagen con licencia CC BY-SA 2.0 mantiene esa licencia también en su versión recortada.

Sobre las plantillas rellenadas. Si un lector envía a la redacción una ficha o una plantilla con sus propios datos, conserva todos los derechos sobre ella. La redacción no la publica ni la reproduce, y la correspondencia en la que venga se rige por lo dicho en Privacidad.

Responsabilidad

Casquillo E27 se elabora con atención, pero sin compromiso de exactitud absoluta ni de disponibilidad permanente. La redacción no asume las consecuencias de compras, montajes o reparaciones que un lector decida hacer tras consultar la revista. Tampoco se hace cargo de los fallos del alojamiento, que no dependen de ella.

Ninguna de estas reservas se aplica cuando una norma imperativa dispone otra cosa, en particular en favor de los consumidores.

Cambios

La redacción puede añadir, retirar o corregir contenidos sin aviso previo; es lo propio de un fichero que se mantiene al día. Las condiciones también pueden cambiar. En ese caso se sustituyen en esta misma página y la fecha de redacción se actualiza. La versión que figura aquí es la de 2026.

Ley aplicable

El marco de estas condiciones es la legislación española, sin más remisiones. Si surgiera un litigio, conocerán de él los juzgados y tribunales de Bilbao. Esta regla no priva al consumidor del fuero de su domicilio. Las cláusulas son independientes entre sí: la invalidez de una no afecta al resto.

Otros textos de la revista completan estas condiciones: Privacidad, para la correspondencia, y Preferencias técnicas, para la anotación del navegador.

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Preferencias técnicas

Casquillo E27. Página redactada el 31 de agosto de 2026.

La revista apunta un único dato en el navegador. Esta página lo describe y permite quitarlo.

Preferencia técnica

Al abrir Casquillo E27 aparece, pasado un instante, una franja de aviso. Dice que la revista guarda una preferencia técnica, enlaza con Privacidad y ofrece el botón «Aceptar». La franja sale en todas las cargas hasta que ese botón se pulsa; después deja de salir, porque el navegador conserva la anotación que lo recuerda.

El botón no recaba ningún permiso: sirve para cerrar la franja y dejar constancia de que se ha leído. Quien prefiera no pulsarlo puede seguir leyendo: la franja se queda donde está.

En ventanas de menos de 700 píxeles de ancho, la franja va de lado a lado y queda fija en la parte inferior. A partir de 700 píxeles es una tarjeta de 380 píxeles como máximo, fija en la esquina inferior izquierda, y queda por delante de la parte del texto que tenga detrás mientras no se pulse el botón. A cualquier ancho, la página gana un margen al final para que nada quede tapado al terminar de desplazarla.

Almacenamiento utilizado

La anotación se guarda en el almacenamiento local, un cajón que cada navegador reserva a cada dirección. Se llama casquilloe27_r8vn_ck y contiene la palabra «anotado». No tiene caducidad. No guarda la fecha, ni el número de visitas, ni nada que distinga a un lector de otro: el valor es idéntico en todos los navegadores. Ocupa unas pocas decenas de bytes.

La revista no escribe nada más: ni en el almacenamiento de sesión, ni en bases de datos del navegador, ni en identificadores que acompañen a las peticiones. Las páginas se componen de un documento y unas pocas imágenes, todos del mismo origen.

Una nota para quien quiera verificarlo por su cuenta. Los navegadores de ordenador permiten inspeccionar el almacenamiento local de cada dirección desde sus herramientas para desarrolladores, normalmente en un apartado llamado «Aplicación» o «Almacenamiento». Con la revista abierta, ahí debe aparecer como mucho una entrada, la descrita en esta página, y ninguna en los apartados de sesión. Si apareciera otra, no procedería de Casquillo E27: podría haberla creado una extensión instalada en el navegador, que actúa sobre todas las páginas. La revista solo escribe, lee y borra la suya, y el botón «Quitar el ajuste», más abajo, retira esa y ninguna otra.

Gestión

Estado en este navegador, comprobado al cargar la revista, al cambiar de página y tras pulsar cualquiera de los dos botones:

Ajuste: aún sin leer.

«Quitar el ajuste» borra la anotación. La franja vuelve a aparecer al momento y seguirá apareciendo en cada carga hasta que se pulse «Aceptar» otra vez. Lo mismo se consigue borrando los datos de la revista desde las opciones del navegador.

Quitar el ajuste no borra nada más. Las fichas y las plantillas de la revista no se guardan en el navegador, y lo que un lector haya copiado o impreso sigue en su poder.

La anotación no pasa de un navegador a otro ni de un equipo a otro, y las ventanas privadas empiezan siempre sin ella. Si el navegador tiene desactivado el almacenamiento local, «Aceptar» cierra la franja solo hasta la carga siguiente, y la línea de estado avisa de ello.

Cambios

Cualquier anotación nueva se describiría aquí antes de usarse, con su nombre y su valor, y la fecha de redacción de la página cambiaría. Hoy, en 2026, la lista tiene una sola línea.

Para dudas sobre esta página: Casquillo E27, Calle Iparraguirre 34, 3.º dcha., 48011 Bilbao, España, o [email protected].